|
Tras un otoño más lluvioso de lo
normal que hacía augurar un año bueno de agua para la vid y sin
grandes heladas, con la entrada del invierno sobre el 21 de
Diciembre se dio paso a un periodo de sequía y bonanza en la
temperatura. Esta bonanza, que duró hasta el mes de Abril, con
poquísimas heladas y con temperaturas de hasta 20 y 24ºC en Febrero,
nos hacía temer un temprano desarrollo vegetativo de las plantas que
podía ser perjudicial dado que en caso de existir una helada en
primavera se rompería la cosecha.
Hacia finales de Marzo, principios de Abril, la temperatura
afortunadamente bajó sin dañar el ciclo vegetativo. En esos dias
llegaron por fin las lluvias pues hemos padecido uno de los
inviernos más secos de los últimos años. Esas lluvias han hecho que
la tierra se revitalice y las plantas puedan coger reservas para
afrontar el verano. Esta primavera no es la típica en la Mancha al
ser tan lluviosa y larga con 50 días de lluvia.
El verano ha sido seco aunque no muy caluroso siendo la temperatura
media de 28ºC al medio dia y de entre 18-20ºC por la noche. Debido a
todo esto, este año la maduración ha tenido lugar entre una semana y
diez días más tarde y por ello la vendimia se ha realizado entre el
6 de Septiembre y el 17 de Octubre para la uva más madura. No ha
habido incidencias climatológicas reseñables si bien no ha existido
una excesiva temperatura y las uvas han entrado en bodega en muy
buenas condiciones con unos 16º y un estado sanitario perfecto, lo
que ha propiciado unas fermentaciones lentas y con un tiempo de
maceración medio. |