Como siempre que hablamos de la destilación, tenemos que remitirnos a los árabes como precursores de la misma. En España heredamos de ellos la técnica que empleaban fundamentalmente en la perfumería y la medicina y cuando siglos más tarde fueron expulsados de nuestro país, ampliamos su uso para la elaboración del Brandy.
Al igual que con el Armagnac y el Cognac, los holandeses auténticos dominadores de los transportes marítimos, eran los que distribuían los productos prácticamente a toda Europa. Ellos fueron los que bautizaron esta bebida con el nombre de “brandewijn” que significa “vino quemado” y una vez más, el azar intervino de forma definitiva en la creación del Brandy. Cuenta la historia que uno de los compradores holandeses en un momento determinado anuló su encargo, lo que significó un exceso de producción y su consiguiente problema de almacenamiento, por lo que se decidió guardarlo en barricas de jerez, las cuales se quedaron almacenadas durante varios años y aquel vino al contacto con la madera fue convirtiéndose en un alcohol de un magnífico color, mucho más suave y aromatizado…el Brandy era un realidad.
En el Brandy existen tres categorías, el Solera, el Solera Reserva y el Solera Gran Reserva. El primero con un envejecimiento mínimo de seis meses en barrica que nos da un líquido claro y ligero, el segundo más oscuro y aromático con un mínimo de estancia en barrica de doce meses y el tercero que ya necesita un mínimos de treinta y seis meses, en muchos casos alcanza los quince o mas años y nos ofrece un licor de primera línea lleno de complejidad de sabores y aromas que regalan a nuestro paladar un abanico de sensaciones.
El Brandy se elabora con uva blanca de vino ligero, generalmente con uva Airen, variedad de La Mancha con una vendimia temprana para alcanzar unos vinos con gran acidez y baja graduación para que la destilación sea lenta y obtengamos el cuerpo de ese alcohol que al destilarlo por segunda vez en calderón de cobre con sus lias obtendremos los aromas mas elegante y delicados que pueden existir en estos alcoholes llamados Holandas. Las barricas de roble Americano son las que se encargarán de desarrollar el sabor, el color y el aroma del espirituoso a lo largo del tiempo envejeciendo lentamente en nuestras naves acondicionadas perfectamente para conservar la temperatura y la humedad idóneas para que se desarrollen todos los aromas y sabores para deleite de nuestros paladares que disfrutaremos de ese alcohol con doble destilación envejecido.
Existen también otros brandies, un ejemplo perfecto de ellos son los brandies de frutas. La manzana, la ciruela, la frambuesa, la mora, la cereza, el albaricoque, son ejemplos de las que se producen habitualmente en otras zonas del planeta.
El Brandy bebida Española por excelencia nos despliega unos aromas y sabores inconfundibles de su procedencia, forma de destilación y su posterior envejecimiento en barricas de roble para deleite de todos nuestros sentidos, bien sea en copa de balón acompañado por los mejores tabacos del mundo en una combinación insuperable, en vaso ancho con hielo o incluso en combinados con refrescos de todas las procedencias, como copa de trago largo siempre es un placer.
Es la bebida de la amistad y la conversación

|